Al día siguiente de nacer yo lo hizo el señor Rodríguez Zapatero. No nos conocimos entonces ni nos conocemos ahora, pero hemos llevado vidas paralelas. Crecimos en una España franquista hasta la adolescencia, y llegamos a una universidad llena de profesores jóvenes y un ambiente de entusiasmo y libertad como nunca hemos vuelto a vivir. Yo estudié sociología y él derecho, yo quería entender el mundo y él puede ser que manejarlo desde la legalidad vigente.
Después me fui a estudiar al extranjero, a mejorar mi formación, mis experiencias vitales y mi aprendizaje de idiomas, soy de familia trabajadora (mi padre y mi madre emigraron en la dura posguerra a madrid a trabajar con 16 y 17 años). Entonces los idiomas no se estudiaban bien y menos una chica, estudié francés en el colegio con la Sección Femenina de Falange, mi hermano estudiaba inglés, el sí tenía un futuro profesional por delante.
Al volver trabajé en temas internacionales y como me gustó mucho aprendí también inglés por mi cuenta, esto es, pagando de mi bolsillo y utilizando las vacaciones para hacer pequeñas estancias en Inglaterra. Siempre me ha gustado esforzarme para conseguir lo que quería, me lo enseñó mi madre. Entonces hice un master en Relaciones Internacionales. Después mi ciclo vital se acercó al de otra persona y decidí mudarme de ciudad, dejar un trabajo fijo, y buscar otro empleo en el nuevo destino al tiempo que me dedicaba a la maternidad. Como no encontraba el famoso trabajo estable y ya empezaba a sospechar de la frase esa “como se vive en España…” me dediqué una vez más a mejorar mi formación con otro master y un doctorado en salud pública, algún curso más en el extranjero financiado de mi bolsillo, y una tesis premiada y publicada, al tiempo que criaba a un niño yo sola con trabajillos temporales y precarios. El señor presidente debió mudarse a Madrid con su familia sin tener que renunciar a nada, más bien aceptando una promoción profesional bastante beneficiosa para un simple licenciado en derecho, pero diputado y secretario general del principal partido de la oposición; y después a cubrir la vacante de presidente del gobierno, así, de repente, fue una gran sorpresa general, seguro que también para él mismo.
Ahora afronto otro periodo más de desempleo que se avecina, después de haber cerrado un círculo que tiene cierta gracia: acabo de volver a ser becaria de la administración pública, 22 años más tarde de haber empezado así -mientras Rodríguez Zapatero pasaba de ser delegado de clase a diputado a sus 26 añitos. Después de haber alcanzado el nivel más alto de formación del mercado de trabajo en este país y de hablar fluidamente otros tres idiomas, además del castellano, y de comprender bien el catalán, el gallego, el bable, el gaditano y el murciano, aunque no los hablo; así como haber pasado por diferentes experiencias profesionales y vitales que me han mejorado y me permiten valorar y superar los retos. Por suerte para mi, decidí estudiar sociología para entender el mundo, y en el primer curso estudié la teoría de las élites, y las diferencias entre los sistemas basados en el clientelismo y en la meritocracia, y esto sí que me ha ayudado mucho a lo largo de mi vida. Pero no sólo a entender la vida del presidente del gobierno, sino sobre todo, la de la ministra de Igualdad Bibiana Aído. Soy afortunada por conseguir entenderlo casi todo!!!
Para ver CV de Rodríguez Zapatero:
http://www.la-moncloa.es/Presidente/Biografia/default.htm
Para ver CV de Bibiana Aído ministra de igual dá:
http://bibianaaido.wordpress.com/mi-curriculum/
http://es.wikipedia.org/wiki/Bibiana_A%C3%ADdo
viernes, 4 de diciembre de 2009
La vida tiene banda sonora
La vida tiene banda sonora
Cada día es singular, como cada biografía. La propia la vamos haciendo con experiencias y retos nuevos, logros y derrotas, entusiasmo y desilusiones varias alrededor. Somos igual de capaces de proyectarnos en una idea de futuro que burbujea en nuestra fantasía, como de volver a revivir algunos períodos o momentos pasados con una dulce nostalgia. Los enlaces con este pasado son variados. La capacidad evocadora de algunas sensaciones es algo que me maravilla, a veces pueden ser los olores, otras la música, o un breve flash al ver unas fotografías, al abrir una puerta o reencontrar un lugar que nos traslada en el tiempo. Hay canciones que nos llenan de alegría y de nostalgia al mismo tiempo, y con esa música cargada de sentido vamos componiendo la banda sonora de nuestra propia y singular vida. El cine nos ha copiado eso.
The sheltering sky
http://www.youtube.com/watch?v=X4kTpT0mTDQ&feature=related
Cada día es singular, como cada biografía. La propia la vamos haciendo con experiencias y retos nuevos, logros y derrotas, entusiasmo y desilusiones varias alrededor. Somos igual de capaces de proyectarnos en una idea de futuro que burbujea en nuestra fantasía, como de volver a revivir algunos períodos o momentos pasados con una dulce nostalgia. Los enlaces con este pasado son variados. La capacidad evocadora de algunas sensaciones es algo que me maravilla, a veces pueden ser los olores, otras la música, o un breve flash al ver unas fotografías, al abrir una puerta o reencontrar un lugar que nos traslada en el tiempo. Hay canciones que nos llenan de alegría y de nostalgia al mismo tiempo, y con esa música cargada de sentido vamos componiendo la banda sonora de nuestra propia y singular vida. El cine nos ha copiado eso.
The sheltering sky
http://www.youtube.com/watch?v=X4kTpT0mTDQ&feature=related
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